En el corazón de Michoacán, entre tormentas y arroyos crecidos, se gestó en 1973 una de las historias de fe más asombrosas de nuestra era. La aparición de la Santísima Virgen del Rosario en Puruarán a una humilde mujer de campo, Doña Gabina Romero (conocida después como Mamá Salomé), nos recuerda que el Cielo suele elegir los caminos más sencillos para dar sus mensajes más urgentes.
El Detente de una Madre: Junio de 1973
Todo comenzó una mañana de tormenta furiosa. Doña Gabina cruzaba un arroyo sumamente crecido llamado “El Arroyo de los Otates” para llevarle el almuerzo a su nieto [03:04]. Al pasar junto a dos cruces de hombres asesinados años atrás, oyó una voz potente que le dijo: “Detente, mujer” [04:33].
Inicialmente, Doña Gabina pensó que eran las ánimas de los difuntos pidiendo oraciones. Pero lo extraordinario ocurrió al cruzar el agua: a pesar de la crecida, ella pasó al otro lado y, al recapacitar, se dio cuenta de que estaba completamente seca, a pesar de que el ruido del agua rugía tras ella [05:50].
“Tú huyéndome y yo siguiéndote”
Días después, mientras Doña Gabina intentaba evitar el lugar por temor a un “espanto”, se encontró con una señora de una belleza indescriptible parada en la vereda, vestida de azul [08:05]. La Virgen, con una mezcla de ternura y reproche maternal, le dijo: “Tú huyéndome y yo siguiéndote” [08:22].
El mensaje central fue claro desde el principio:
“Ve y dile al sacerdote que quiero la fe del Santo Rosario, porque el mundo está perdido y se va a perder” [08:52].
Las Pruebas y el Milagro del Lienzo
Como suele ocurrir en las apariciones, la vidente enfrentó la incredulidad y las burlas. El sacerdote local exigió señales [18:52]. La Virgen respondió enviando “tres razones” de su Hijo para castigar al mundo si no se rezaba el Rosario [19:02].
El milagro definitivo ocurrió el 7 de octubre, día de la Virgen del Rosario. Doña Gabina, temblando de miedo y pensando que la apedrearían por no llevar “nada” [28:50], extendió un simple retazo de tela (un trozo de camisa nueva de su esposo) que la Virgen le había pedido envolver en su reboso [26:02]. Ante una multitud de más de 10,000 personas y cientos de autobuses [28:03], el Lienzo se extendió y en él apareció estampada la imagen de la Virgen, un milagro que muchos testigos presenciales guardaron en su corazón para siempre [29:00].
La Piedra Fundamental y la Nueva Jerusalén
Hoy en día, bajo el altar de la ermita en lo que se conoce como la Nueva Jerusalén, se encuentra la piedra original donde la Virgen se sentaba a platicar con Doña Gabina [12:03]. Se dice que la vidente, Mamá Salomé, vivió signos de santidad inexplicables, incluso para la medicina moderna, que al ver sus radiografías no entendía cómo podía seguir viva con un corazón crecido y órganos desplazados [33:41].
Lecciones de Puruarán para nosotros:
- La urgencia del Rosario: El mensaje no ha cambiado; la oración es la defensa del alma.
- La obediencia a pesar del miedo: Doña Gabina, una mujer que no era asidua a la iglesia, se convirtió en esclava de la Virgen por amor [13:40].
- La purificación a través de la fe: Las “lluvias y asares” que rodearon la primera misa en el cerro fueron signos para limpiar el camino de los peregrinos [23:03].








