El fervor religioso y las historias de transformación personal son el corazón de la comunidad de la Nueva Jerusalén. En una reciente entrevista realizada en una hermosa capilla consagrada a la Virgen de la Candelaria, Pedro el Predicador conversó con figuras clave que han dedicado su vida al servicio de la Santísima Virgen. A continuación, exploramos los relatos de fe que han marcado a estas familias.
El Llamado al Sacerdocio: La Historia del Padre Clemente
El Padre Clemente, originario de Ciudad Neza, compartió cómo su vínculo con la Virgen comenzó a través de un tío pescador en el año 1985. Aunque su madre y tía visitaron el lugar por primera vez en agosto de 1984 gracias a un acto de caridad (ya que no tenían recursos para el pasaje), fue el impacto de las misas y el rostro de la Virgen lo que transformó a su familia [05:21].
- Una decisión de infancia: A los 12 años, durante una visita en mayo de 1986, el entonces niño Clemente decidió que no regresaría a casa. “Me quedo con el padre aunque sea en el suelo”, le dijo a su madre, cautivado por los cánticos y la vida de los monjes [09:08].
- Vida en el seminario: En 1990, por invitación de Papá Nabor, entró al seminario sin saber siquiera qué significaba esa palabra. Fue ordenado sacerdote el 21 de septiembre de 2002, en la festividad de San Mateo [15:29].
- Una fe inquebrantable: El Padre Clemente enfatiza que, aunque nunca ha visto una manifestación sobrenatural, su fe es absoluta: “Creo en la obra de la Virgen como creo que Jesucristo está bajo las especies del pan y el vino” [12:44].
La Familia Camacho: Enamorados de la Virgen
Don Juan Camacho, encargado de la capilla, relata que su primer acercamiento a la Ermita en 1980 fue por un interés meramente humano: casarse. Sin embargo, el encuentro con la imagen de la Virgen cambió sus prioridades [17:18].
“Fue como cuando uno ve a una muchacha bonita… me quedé anonadado. Me enamoré de la Virgen” — Don Juan Camacho [20:13].
Su esposa, Doña Rosario Castillo, también compartió su proceso de conversión. De ser alguien que evitaba ir a misa y prefería quedarse descansando, pasó a ser una fiel devota tras conocer la historia de la Virgen del Rosario en Michoacán a través de su suegra [22:43].
Milagros de Protección
La familia atribuye a la intercesión divina la salud y seguridad de sus hijos. Don Juan menciona que su hija ha sobrevivido a dos caídas graves (una de cuatro pisos y otra de dos) sin consecuencias fatales, un hecho que consideran un milagro de protección de la Virgen [22:10].
Los Verdaderos Milagros: El Cambio de Vida
Un punto central del testimonio es la redención personal. Don Juan destaca que el milagro más grande no son las visiones, sino la transformación del carácter y las costumbres. Por ejemplo, menciona cómo su padre dejó el alcoholismo tras conocer a la Virgen, cambiando por completo la dinámica familiar [28:32].
El video concluye con un momento emotivo donde los hijos de la familia manifiestan su fe a través del llanto y el canto, lo que Pedro el Predicador describe como el “don de lágrimas”, un regalo del Espíritu Santo que asemeja el sentir de los fieles al dolor y amor de la Madre Santísima [31:55].








